UNA ESPERANZA PARA IVAN

 

La demora en una operación pone en riesgo la participación de un tetrapléjico de Valle de la Serena en un ensayo pionero con hormona de crecimiento

29.03.11 - 00:06 en http://www.hoy.es/v/20110329/regional/esperanza-para-ivan-20110329.html

CELESTINO J. VINAGRE | MÉRIDA.

 

 Un accidente de tráfico en mayo del 2000 le dejó, a los 17 años, tetrapléjico. Ocurrió en el País Vasco, donde nació y vivía hasta entonces. Meses después, su familia decidió regresar a Extremadura, a Valle de la Serena, para intentar que su dura vida fuese un poco más cómoda. Ahora, Iván Gómez Godoy, de 28 años, se aferra a otra esperanza. El Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo impulsa un ensayo clínico para saber los efectos de la hormona de crecimiento en lesiones medulares traumáticas en fase crónica. Iván es una de las 76 personas elegidas en España para participar en el proyecto, que se desarrollará en afectados por una lesión medular desde hace más de 18 meses y que conservan aún un mínimo movimiento en sus articulaciones. Sin embargo, una operación en Extremadura condiciona seriamente su participación.

El extremeño se presentó sin dudarlo a ser cobaya humana cuando se enteró del plan de Toledo. «Es un rayo de esperanza para mucha gente que estamos en silla de ruedas. Hay estudios que dicen que quizás se pueda recuperar algún tipo de movimiento o sensibilidad en los nervios con la administración de hormona de crecimiento y una posterior rehabilitación. Se trata de averiguar si esto es así. No me importa que, por decirlo de alguna manera, se experimente en mi cuerpo. Con las hormonas no me van a hacer daño», resume sin dudar Iván.

Efectos y operación

Durante un año, los participantes recibirán 0,4 miligramos al día de la hormona del crecimiento por vía subcutánea, tratamiento que se combinará en los seis primeros meses con un programa de rehabilitación. El ensayo contempla que aproximadamente la mitad de las 76 personas sean tratadas con hormona y el resto recibirá un placebo, una sustancia farmacológicamente inactiva aunque puede parecer un fármaco. De esta forma permitirá estudiar si el efecto se logra por el fármaco o bien por el ejercicio.

El joven de Valle de la Serena, tras cumplir con una serie de requisitos médicos, fue seleccionado en octavo lugar para someterse al ensayo clínico. Sin embargo, ha surgido un contratiempo. Tras acudir a Toledo y ser revisado, se le detectaron úlceras en cada una de las nalgas, con huesos calcificados. Necesita una operación urgente. No sólo por el mero hecho de poder ser parte activa del ensayo clínico hormonal, sino por su propia salud.

«En Toledo me iban a operar, pero necesitaban contar con la autorización del SES, que no la da y dice que me opere aquí. Fui la semana pasada al hospital de Don Benito-Villanueva y no me han dado fecha y no sabían curarme bien. La úlcera sigue empeorando. Llevo ya dos semanas en la cama», lamenta Iván.

Con las dos llagas pendientes de eliminar y un malestar añadido por los obstáculos administrativos, este joven tetrapléjico ve alejarse un clavo al que agarrarse, el proyecto de las hormonas de crecimiento, sufragado con casi medio millón de euros por el Ministerio de Sanidad. «A pacientes como nosotros no se nos puede quitar ese motivo para la esperanza», clama